The Bad Bunny affair
Debo confesar, con un cierto dejo de pesar, que Bad Bunny no me gusta ni por asomo, pero debo reconocerle que actualmente es mucho más contestatario que muchos «rebeldes» pertenecientes al mainstream. No soy ingenuo, por supuesto que entiendo que lo que «el conejito malo» hace, responde a una estrategia comercial muy bien orquestada. Se…
